Para lograr este objetivo es necesario determinar los factores predisponentes para la proliferación de plagas. Lo que comúnmente se denomina el triangulo de la vida.

Alimento, Aguar y Refugio.

Limitando alguna de estas tres variables es la forma en que nosotros podemos ayudar a tener menos inconvenientes.

1- Reducción de fuentes de alimento:

Mediante la limpieza profunda de todos los sectores incluso los no visibles a simple vista (detrás y debajo de mesadas en pisos y zócalos, lugares oscuros, en desuso)

Disposición de residuos en recipientes y lugares adecuados, bien cerrados, con retiro diario (cestos de residuos con tapas, bolsas gruesas, canastos, etc.)

Guardando los alimentos y la mercadería en envases y sitios adecuados para tal fin (contenedores plásticos, estanterías, heladeras, etc.)

2- Reducción de Fuentes de Agua:

Evitando derrames y realizando reparaciones para evitar pérdidas.

3- Sitos de Refugio:

No acumular materiales y objetos que no utilicemos.

Guardar adecuadamente los objetos que vayamos a utilizar con posterioridad.

Sellar grietar, reparar roturas, etc.

Al minimizar estos factores disminuiremos el riesgo de tener plagas.

Por todo ello siempre es recomendable recurrir a una empresa profesional.

Que sepa lo que hay que hacer, que esté debidamente habilitada, que nos pueda asesorar adecuadamente a través de alguien capacitado para tal fin.

Las empresas de Control de Plagas Urbanas deben contar con